El Monitor Económico del Líbano del verano de 2026 señala que el conflicto revirtió la recuperación anterior y aumentó la presión sobre las finanzas públicas y los ingresos familiares.
La evaluación de julio señala que las interrupciones de la navegación por el estrecho de Ormuz afectaron a la actividad petrolera y no petrolera; las previsiones son condicionales y están sujetas a incertidumbre.